LA PALABRA ESCUCHADA, GUARDADA Y VIVIDA Madeleine Delbrêl - Una contemplativa en la acción Madeleine Delbrêl ( 1904-1964) es un testimonio de contemplativa del siglo XX.
Criada en el seno de un familia indiferente a la religión, se convirtió a los 29 años.
No pertenecia a ninguna orden religiosa, ni estaba especializada en ciencias religiosas,ni diplomada en ciencias humanas. Era,simplemente una Asistenta Social. Para cumplir con sus deberes en las barriadas más pobres de Paris, se verá inmersa en la mil acciones y preocupaciones de su profesión, mientras anuncia,durante treinta años, EL EVANGELIO en la zona parisina más invadida por el marxismo.
Vive ,como cristiana, "una vida ordinaria y unas ocupaciones ordinarias".
Pero...¿de donde le viene
la Gracia que transforma su vida en oración? ¿Y la mirada sobre el mundo que la rodéa , que hace de ella una guía para muchos? Un día escribe en su diario la página que sigue y que no necesita comentario; es la descripción de la vida de una mujer de nuestro tiempo que
escuchó,guardó y vivió EL EVANGELIO, el "LIBRO DEL SEÑOR", como élla lo llama.
"El Evangelio es el Libro de la vida del Señor, y está hecho para ser el libro de nuestra vida.
No está hecho para ser comprendido sino para ser abordado como umbral de misterio.
No está hecho para ser leído, sino para ser recibido en el corazón.
Cada una de sus Palabras es Espíritu y Vida. Ágiles y libres, esperan la sed de nuestra alma parairrumpir en élla. Vivas, son como la levadura inicial que se mezcla en nuestra masa vital y la hace fermentar con un modo de vida nuevo.
Las palabras de los libros humanos se comprenden y se juzgan.
Las palabras del EVANGELIO se experimentan y se reciben.
La palabras de los libros ,las asimilamos. La Palabras del EVANGELIO nos asimilan, nos modifican, nos modelan a Imagen del Maestro.
Cuando Jesús nos dice "si,si, no, no, lo demás es del maligno" no nos pide "razonar" ¡nos pide obedecer!..... y no son los razonamientos los que nos ayudaran a hacerlo.
Lo que nos ayudará es llevar:"guardar"en nuestro corazón, al calor de nuestra FE y de nuestra ESPERANZA la PALABRA quequeremos obedecer. Se establece,entonces entre LA PALABRA y nuestra voluntad como un pacto de vida.
Cuando tenemos en la mano el EVANGELIO debemos creér que EL VERBO que habita en élquiere encarnarse an nosotros, para que con su Corazón unido al nuestro, con su Espíritu en contacto con el nuestro volvamos a empezarsu vida en otro tiempo, en otro lugar , en otra sociedad, la de HOY.
Profundizar y vivir así el EVANGELIO es renunciar a nuestra vida para recibir un destino cuya única forma es CRISTO" Hasta aquí la "página de diario" de esta mujer, extraordinaria en lo ordinario, considerada una de la personalidades espirituales más importantes del siglo XX, habiéndose introducido en Roma su causa de Beatificación.
Fuente:citada por el P.Jacques Loew en su libro: EN LA ESCUELA DE LOS GRANDES ORANTES - EDICIONES NARCEA.
Cariñosos saludos. ¡SHALÓM!

Blanca.